Cuando Lee y Kenny regresaron al motel tras viajar a la
ciudad en busca de provisiones, una emocionada
Clementine corrió a recibir a su amigo contenta de volver a
verlo y trató de enseñarle los stickers con los que había
decorado su walkie-talkie. Luego, mientras Lee investigaba
la misteriosa desaparición de las provisiones del grupo,
Clementine fue una de las interrogadas respecto a una
lampara rota que era la única pista con la que contaban,
pero la niña se defendió diciendo que no era la responsable
y acusó a Ben de ser siempre el que la culpaba de cosas
que no había hecho, como colocar un gusano en su
almohada (cosa que sí hizo). Cuando Lee comprobó que
había una marca de tiza rosa cerca de los restos de la
linterna, Clementine fue nuevamente cuestionada pero ésta
confesó que dicho color se le había perdido.
Luego de que unos bandidos atacaran el motel, Clementine
fue una de las personas tomadas como rehén por los
maleantes y durante el tiroteo que tuvo lugar al tratar de
contrarrestar la amenaza, quedó arrinconada detrás de unos
barricada junto con Katjaa y Duck, mientras varios
caminantes se aproximaban velozmente a ellos. Cuando Lee
despejó el camino para que pudieran escapar, la niña corrió
a abrazarlo y luego subió a la autocaravana de Kenny y
terminó huyendo del lugar junto con todos los demás.
Mientras vagaban por la carretera, Clementine escuchó la
pelea entre Lilly, Ben y Carley/Doug, y luego fue testigo de
cómo la primera asesinaba a uno de sus compañeros de un
tiro. La niña se sintió bastante triste respecto a lo que había
ocurrido y se deprimió aún más cuando Lee le confesó que
Duck había sido mordido por una de las criaturas.
Clementine se acurrucó en los brazos de Lee diciendo que
no se sentía muy bien y finalmente se quedó dormida.
Cuando el grupo quedó varado a mitad de la carretera
debido a un tren que les bloqueaba el camino, Clementine
conoció a un vagabundo de nombre Chuck con quien
entabló amistad. Ella, al igual que el resto del grupo, subió
al tren para viajar hasta Savannah, GA, y por el camino tuvo
que decirle adiós a dos más de sus amigos cuando Katjaa
y Duck murieron.
Durante el viaje, Chuck le aconsejó a Lee enseñarle a
Clementine a defenderse por sí misma y entonces éste
procedió a darle lecciones de tiro a la niña, y también le
cortó el cabello para que fuera más difícil que las criaturas
pudieran atraparla.
Tras detenerse nuevamente debido a un camión colgante
que les bloqueaba el camino, Clementine y sus compañeros
conocieron a Christa y Omid, y la niña les tomó cariño
pronto. Ella ayudó a Lee a inspeccionar una estación de tren
abandonada en busca de alguna herramienta que pudiera
ayudarlos a desbloquear el camino, y finalmente, tras
conseguir hacerlo efectivamente, continuó la marcha hacia
Savannah dentro del tren.
Mientras Clementine dormía cerca de sus dibujos, la niña
recibió a través de su walkie-talkie la señal de un hombre
que decía estar con sus padres en Savannah, y quien
reveló
además haber estado en contacto con ella durante todo ese
tiempo. Lee escuchó sorprendido la señal y se preocupó
enormemente por la seguridad de la pequeña.
Tras llegar a Savannah, Lee decomisó el walkie-talkie de
Clementine y cuando ésta trató de pedírselo, se rehusó a
devolverlo. Mientras recorrían las calles desiertas, las
campanas de la iglesia comenzaron a sonar y pusieron en
alerta a todos los caminantes de la zona, y rápidamente el
grupo se vio rodeado por las criaturas. Clementine y Ben
fueron acorralados en un rincón por varios muertos
vivientes,
y entonces el miedoso muchacho abandonó a la niña a su
suerte, quien comenzó a gritar por ayuda. La pequeña fue
rescatada justo a tiempo por Lee y Chuck, y entonces
escapó con el resto del equipo y guardó refugio en el patio
de una mansión cercana.
La asustada niña esperó pacientemente junto a Christa y
Omid mientras Lee y los otros buscaban una manera de
entrar a la mansión, y finalmente cuando consiguieron
desbloquear la entrada para perros, se inmiscuyó sin previo
aviso a través de ella para destrabar la puerta y le permitió
a todos ingresar. Luego de comprobar que el lugar era
seguro, Lee habló con Clementine respecto a la persona
con quien se había estado comunicando a través del
walkie-talkie y entonces ésta le confesó que la voz le había
dicho que podía ayudarla a encontrar a sus padres.
Cuando Lee y Kenny decidieron ir al muelle en busca del
bote que necesitaban, Clementine trató de ir con ellos pero
Lee se lo prohibió. De igual manera, la pequeña los siguió y
llegó al lugar justo a tiempo para detener a Molly de
asesinar a Lee (o viceversa). La pequeña informó que la
pierna de Omid se estaba poniendo cada vez peor y
repentinamente el pequeño grupo fue atacado nuevamente
por caminantes. Acorralados en un callejón sin salida,
Clementine le pidió a Molly que los ayude a escapar, y luego
observó asustada como Lee se metía a las alcantarillas
para escapar de las criaturas.
Tras regresar a la mansión, Clementine desapareció
momentáneamente hasta que finalmente Lee la encontró en
el cobertizo, y entonces la niña le reveló lo que había
descubierto y le mostró una lancha estacionada en el lugar.
Habiendo proveído de nuevas esperanzas al grupo,
Clementine le pidió a Lee acompañarlos a Crawford en
busca las cosas que necesitaban, ya que posiblemente ese
era el único lugar en el que podría encontrar a sus padres y
entonces Lee tuvo que decidir si dejar a la niña ir o no con
ellos.
Si Lee decide dejarla en la mansión, ella cuidará de Omid y
antes de que el grupo parta, le preguntará a Lee que hará
en el caso de que algo suceda con Omid mientras no están.
Lee tendrá la opción de darle un arma para que se defienda
o le aconsejara que sólo se esconda. Mientras el grupo no
está, un caminante logrará entrar a la mansión y Clementine
deberá defenderse, ya sea disparándole con la pistola o
atrapándolo entre las puertas dobles. Cuando el grupo
regrese, la niña estará triste o normal dependiendo de si
Lee salvó o no a Ben.
Si Lee decide dejar a Clementine acompañarlos, la niña
recibirá un arma y recorrerá con ellos la escuela. Ella será
dejada al cuidado de Ben en uno de los salones de clase
mientras el grupo busca lo que necesitan y finalmente
cuando los zombies ataquen, salvará a Molly de una de la
criaturas disparando contra ella. Al momento de decidir si
expulsar o no a Ben del grupo, Clementine preguntará si
ella también tiene un voto, y en el caso de que Lee la deje
votar, brindará su apoyo al muchacho y mencionará que los
amigos no abandonan a sus amigos. Dependiendo si Lee la
acompaña o no en su postura, la niña estará contenta o
triste en adelante.
Tras regresar a la mansión, Lee habló con Clementine sobre
sus padres, y entonces ésta bastante triste comenzó a llorar
por el posible destino que habían corrido.
Clementine desapareció misteriosamente de la mansión al
día siguiente y Lee solo fue capaz de encontrar su sombrero
y su walkie-talkie tirados en el patio. Convencidos de que
Vermon había sido quien se la había llevado, el grupo fue a
buscarla a la guarida del hombre, más solo encontraron
que todo el lugar había sido abandonado. La niña logró
contactarse con Lee a través del walkie-talkie, pero antes
de poder decirle mucho, la misteriosa voz reveló que había sido
él quien se la había llevado y amenazó a Lee con elegir
correctamente su siguiente respuesta ya que de ello
dependía la seguridad de Clementine.
Esto Es...


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