lunes, 9 de junio de 2014

Capitulo 3 y 4

Cuando Lee y Kenny regresaron al motel tras viajar a la

 ciudad en busca de provisiones, una emocionada 

Clementine corrió a recibir a su amigo contenta de volver a 

verlo y trató de enseñarle los stickers con los que había 

decorado su walkie-talkie. Luego, mientras Lee investigaba 

la misteriosa desaparición de las provisiones del grupo,

 Clementine fue una de las interrogadas respecto a una

 lampara rota que era la única pista con la que contaban, 

pero la niña se defendió diciendo que no era la responsable 

y acusó a Ben de ser siempre el que la culpaba de cosas 

que no había hecho, como colocar un gusano en su 

almohada (cosa que sí hizo). Cuando Lee comprobó que 

había una marca de tiza rosa cerca de los restos de la 

linterna, Clementine fue nuevamente cuestionada pero ésta

 confesó que dicho color se le había perdido.

Luego de que unos bandidos atacaran el motel, Clementine 

fue una de las personas tomadas como rehén por los 

maleantes y durante el tiroteo que tuvo lugar al tratar de 

contrarrestar la amenaza, quedó arrinconada detrás de unos 

barricada junto con Katjaa y Duck, mientras varios 

caminantes se aproximaban velozmente a ellos. Cuando Lee

 despejó el camino para que pudieran escapar, la niña corrió

 a abrazarlo y luego subió a la autocaravana de Kenny y 

terminó huyendo del lugar junto con todos los demás.

Mientras vagaban por la carretera, Clementine escuchó la 

pelea entre Lilly, Ben y Carley/Doug, y luego fue testigo de 

cómo la primera asesinaba a uno de sus compañeros de un 

tiro. La niña se sintió bastante triste respecto a lo que había

 ocurrido y se deprimió aún más cuando Lee le confesó que 

Duck había sido mordido por una de las criaturas. 

Clementine se acurrucó en los brazos de Lee diciendo que 

no se sentía muy bien y finalmente se quedó dormida.

Cuando el grupo quedó varado a mitad de la carretera 

debido a un tren que les bloqueaba el camino, Clementine

 conoció a un vagabundo de nombre Chuck con quien 

entabló amistad. Ella, al igual que el resto del grupo, subió 

al tren para viajar hasta Savannah, GA, y por el camino tuvo

 que decirle adiós a dos más de sus amigos cuando Katjaa

 y Duck murieron.

Durante el viaje, Chuck le aconsejó a Lee enseñarle a 

Clementine a defenderse por sí misma y entonces éste 

procedió a darle lecciones de tiro a la niña, y también le 

cortó el cabello para que fuera más difícil que las criaturas

 pudieran atraparla.



Tras detenerse nuevamente debido a un camión colgante 

que les bloqueaba el camino, Clementine y sus compañeros

 conocieron a Christa y Omid, y la niña les tomó cariño 

pronto. Ella ayudó a Lee a inspeccionar una estación de tren

 abandonada en busca de alguna herramienta que pudiera 

ayudarlos a desbloquear el camino, y finalmente, tras 

conseguir hacerlo efectivamente, continuó la marcha hacia

 Savannah dentro del tren.

Mientras Clementine dormía cerca de sus dibujos, la niña 

recibió a través de su walkie-talkie la señal de un hombre 

que decía estar con sus padres en Savannah, y quien

reveló 

además haber estado en contacto con ella durante todo ese 

tiempo. Lee escuchó sorprendido la señal y se preocupó

 enormemente por la seguridad de la pequeña.

Tras llegar a Savannah, Lee decomisó el walkie-talkie de

 Clementine y cuando ésta trató de pedírselo, se rehusó a

 devolverlo. Mientras recorrían las calles desiertas, las 

campanas de la iglesia comenzaron a sonar y pusieron en

 alerta a todos los caminantes de la zona, y rápidamente el

 grupo se vio rodeado por las criaturas. Clementine y Ben 

fueron acorralados en un rincón por varios muertos

 vivientes, 

y entonces el miedoso muchacho abandonó a la niña a su 

suerte, quien comenzó a gritar por ayuda. La pequeña fue 

rescatada justo a tiempo por Lee y Chuck, y entonces 

escapó con el resto del equipo y guardó refugio en el patio

 de una mansión cercana.

La asustada niña esperó pacientemente junto a Christa y 

Omid mientras Lee y los otros buscaban una manera de 

entrar a la mansión, y finalmente cuando consiguieron

 desbloquear la entrada para perros, se inmiscuyó sin previo

 aviso a través de ella para destrabar la puerta y le permitió 

a todos ingresar. Luego de comprobar que el lugar era 

seguro, Lee habló con Clementine respecto a la persona 

con quien se había estado comunicando a través del 

walkie-talkie y entonces ésta le confesó que la voz le había

 dicho que podía ayudarla a encontrar a sus padres.

Cuando Lee y Kenny decidieron ir al muelle en busca del 

bote que necesitaban, Clementine trató de ir con ellos pero 

Lee se lo prohibió. De igual manera, la pequeña los siguió y 

llegó al lugar justo a tiempo para detener a Molly de 

asesinar a Lee (o viceversa). La pequeña informó que la

 pierna de Omid se estaba poniendo cada vez peor y 

repentinamente el pequeño grupo fue atacado nuevamente

 por caminantes. Acorralados en un callejón sin salida, 

Clementine le pidió a Molly que los ayude a escapar, y luego

 observó asustada como Lee se metía a las alcantarillas

 para escapar de las criaturas.

Tras regresar a la mansión, Clementine desapareció 

momentáneamente hasta que finalmente Lee la encontró en

 el cobertizo, y entonces la niña le reveló lo que había 

descubierto y le mostró una lancha estacionada en el lugar.

 Habiendo proveído de nuevas esperanzas al grupo, 

Clementine le pidió a Lee acompañarlos a Crawford en 

busca las cosas que necesitaban, ya que posiblemente ese

 era el único lugar en el que podría encontrar a sus padres y

 entonces Lee tuvo que decidir si dejar a la niña ir o no con

 ellos.

Si Lee decide dejarla en la mansión, ella cuidará de Omid y

 antes de que el grupo parta, le preguntará a Lee que hará 

en el caso de que algo suceda con Omid mientras no están.

 Lee tendrá la opción de darle un arma para que se defienda

 o le aconsejara que sólo se esconda. Mientras el grupo no 

está, un caminante logrará entrar a la mansión y Clementine

 deberá defenderse, ya sea disparándole con la pistola o 

atrapándolo entre las puertas dobles. Cuando el grupo

 regrese, la niña estará triste o normal dependiendo de si 

Lee salvó o no a Ben.

Si Lee decide dejar a Clementine acompañarlos, la niña 

recibirá un arma y recorrerá con ellos la escuela. Ella será 

dejada al cuidado de Ben en uno de los salones de clase 

mientras el grupo busca lo que necesitan y finalmente 

cuando los zombies ataquen, salvará a Molly de una de la 

criaturas disparando contra ella. Al momento de decidir si 

expulsar o no a Ben del grupo, Clementine preguntará si 

ella también tiene un voto, y en el caso de que Lee la deje 

votar, brindará su apoyo al muchacho y mencionará que los 

amigos no abandonan a sus amigos. Dependiendo si Lee la

 acompaña o no en su postura, la niña estará contenta o 

triste en adelante.
Tras regresar a la mansión, Lee habló con Clementine sobre

sus padres, y entonces ésta bastante triste comenzó a llorar 

por el posible destino que habían corrido.
Clementine desapareció misteriosamente de la mansión al 

día siguiente y Lee solo fue capaz de encontrar su sombrero

 y su walkie-talkie tirados en el patio. Convencidos de que 

Vermon había sido quien se la había llevado, el grupo fue a

 buscarla a la guarida del hombre, más solo encontraron 

que todo el lugar había sido abandonado. La niña logró

 contactarse con Lee a través del walkie-talkie, pero antes 

de poder decirle mucho, la misteriosa voz reveló que había sido

 él quien se la había llevado y amenazó a Lee con elegir 

correctamente su siguiente respuesta ya que de ello 

dependía la seguridad de Clementine.



Esto Es...